Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

14/2/16

Lo que nunca dije, te lo escribo




Esos sentimientos de los que nunca hablo, de los que nadie habla, pero están, y están ahí... muy dentro.

Esas cosas que pensamos y no expresamos porque debemos ser correctos, olvidando que la sinceridad no es más que una forma de decir lo nuestro en esta vida.

Hay tantas cosas que nunca te dije... y justo ahora he decidido escribirlas. ¿Qué te parece practicar la sinceridad con palabras escritas?

He decidido que te voy a hablar de hipocresía, de miedo, de amor, de valentía...
He decidido que te hablaré de sentir, de lo bueno y de lo malo; de caer, de levantarse y de ser pequeño para volverse grande.

Yo a veces soy pequeña y cuando la situación lo requiere me hago grande, y muchas otras soy la niña que fui y juego a vivir sola, ensayando recetas de cocina y haciendo bricolaje. Entre juego y juego te confesaré que mi lado egoísta está aquí, en este piso que cambió mi destino, un poco lejos de todo, un poco lejos de su enfermedad. Y así, en la distancia y ajena a los problemas, cambié el rumbo de mi vida.
Me planteé si ser feliz o infeliz... pensé si arriesgar o estancarse. Decidí apostar primero por las victorias porque las derrotas ya vendrían. Pensé en hacer un largo viaje a lo desconocido, sin volar, sin kilómetros de carretera, pero con mucho recorrido incierto. Siempre fui un poco aventurera, así que como imaginarás ahora me siento mucho más viva.

Sueño despierta, mi padre lo sabe bien, y así me dedicó una antigua tarjeta de cumpleaños, "tú en tu mundo y en tus sueños...". Bien, pues cuando en alguna ocasión dejé de soñar, era porque algo no iba como debería.
Cuando tu trabajo no te deje soñar con futuras expectativas, intenta cambiarlo.
Cuando no sueñes bonitos planes con la persona que está a tu lado, déjala. 
Y cuando tu estado de ánimo tampoco te permita soñar, párate un momento a pensar, algo está pasando.

Yo continuamente sueño, mientras camino, en el metro, cuando bailo. Sueño que algún día bailaré danza del vientre casi como una perfecta bailarina. De momento estoy inventándome una coreografía, ¿qué te parece?
Cuando leo novelas, también sueño. Sueño con vivir historias similares, sueño con escribir algún día alguna de esas historias, sueño con mejorar lo que escribo en este blog. 

Cada uno sueña a su manera, y por eso cada uno sueña de diferentes formas al amor. Sí, me faltaba nombrar este tema. Escribí tres posts sobre entender al amor y entre tanta reflexión sigo sin entender nada.
No sé nada de chicos, no sé qué quieren ni qué esperan de nosotras.
No entiendo de citas románticas ni de pasear cogida de la mano de alguien. 
No sé de planes para dos porque todos mis proyectos siempre fueron míos. 
Así que tengo miedo de no llegar a amar nunca, de sentirme vacía.
Hay gente que vive entregando su corazón a alguien, sé que ahora yo vivo para entregar mi corazón a todo lo que hago. 

Sabes que soy una persona que se implica y no me gusta la palabra "a medias", sin embargo dejé en el camino algunas cosas, simplemente porque di prioridad a otras. 
Profesionalmente, pienso constantemente que debo reinventarme y que acomodarse es la peor de las metas, pero son tiempos difíciles y me encuentro en un mar con demasiados peces. 
Hace meses me di cuenta de que no todo tiene solución, pero sin embargo lo que siempre hay son alternativas. Yo he ido tomando esas alternativas, sin saberlo, durante años. Sé que habrán muchas más y ahora estoy más preparada para las que vengan. 

Estoy segura de que crees conocer cada una de mis dos caras, soy géminis, tenemos un lado bueno y otro no tanto. Tímidos e impetuosos a la vez, creativos y sociables. Además, yo tengo realmente esa otra parte que me complementa, mi hermana gemela. 
Durante años odié que dejáramos de ser dos para ser solo una de cara al mundo, de cara a todos los que no sabían diferenciarnos. A día de hoy todo eso me da igual y sé que no puede haber mejor amiga que una hermana. Ella sabe tanto de mi que me sería imposible imaginar este mundo sin alguien que me conozca tanto. De hecho, nunca habrá nadie que pueda competir con nuestro particular amor, con nuestra especial relación.

He visto la hipocresía muy de cerca y también muchos tipos de amistades. Hay gente que te aprecia más y gente a quien le importas menos. Por nuestra vida pasarán muchas personas y cada una de ellas tendrá cierta misión, algunas se quedarán para siempre, otras estarán durante un tiempo y muchas otras se irán inevitablemente.
Empiezo a conocer quien me quiere bien y no seré tan necia de esperar demasiado. Créeme si te digo que a veces se espera tanto...

Sé que tú también esperas mucho de mi. Espero poder hacerte saber siempre que puedes contar con mi ayuda. Si no es así, perdóname. 
Sabes que siempre intento ser lo mejor de mi y que mi mayor lastre es quererlo ser siempre. 
Soy mujer y soy esclava de mi físico, de mi belleza. No sé salir de casa sin arreglar mi pelo, sin marcar mis ojos y sin vestir adecuada. Hace tiempo que acepté mi rol. Todos tenemos el nuestro.


Y ahora espero que me digas si merece la pena decir nuestra verdad, ser sinceros por un momento.
Habrá muchísimas cosas que nunca te diré, pero ahora sé que podré escribirlas. Escribir también es parte del rol que decidí ser. 


Con amor, 
Lara